Esos pechos matinales vuestros, que tanto deseo.
Esos pechos que con tanto gozo acaricio y poseo.
Esos pechos tiernos, suaves, sobre los que posan mis pensamientos.
Esos pechos maravillosos, mis niñas,
que hacen subir la leche por mi rabo.
Esos pechos desnudos, quietos, temblones.

Os amo mis nenas. Amo vuestros pechos.

Esos pechos que tanto anhelo por las noches.
Esos pechos, de pezones tiernos, que se endurecen cuando se saben amados.
Esos pechos, mis amores,
de leche que se da a mí.
Esos pechos en los que pongo mi rabo y
se tensan sus pezones.
Esos pechos cargados de placer, que derraman su leche sobre mi rabo y hacen que mi rabo suelte la suya. Casi sin quererlo. Sin poder evitarlo. Mis amores.
Esos pechos que succiono con placer y suavidad, puesta mi boca en ellos.

Os amo mis nenas. Amo vuestros pechos.

Esos pechos que se adivinan bajo
vuestros vestidos.
Esos pechos sin sujetador, redondos,
pequeños o abundantes. Preciosos.
Esos pechos en los que pongo mis pensamientos, y disfruto tanto...

Amo vuestros pechos, mis nenas. Os amo.

Esos pechos sobre los que reposa mi rabo y se carga de leche para dárosla sin remedio... Cuando está sobre vuestros pechos mi rabo se hace fecundo. Se excita. Y os da su leche. Igual que vuestros pechos le dan la suya.

Os amo, mis nenas.

Autor: Carlos

Enviado por: carlosot  el  18-09-2016
Categoria: Pasión      Tipo publicación: Versos
Comentarios:   0
Agregar a tus favoritos
  (0 Votos)
424 veces.

Se el primero en comentar este poema.

Formulario de comentarios
 *
 *
 *

Todos los campos con * son requeridos. (Tu email no será publicado).

Los comentarios serán previamente revisados antes de ser publicados.

Poetas registrados recientemente